El pecado es una deuda que todo hombre tiene (Romanos 3:23). Es la condición terrible de todo hombre, una vida de espaldas a Dios, dirigiendo nuestros pasos al infierno. Pero todavía hay tiempo, En el siguiente versículo (Romanos 3:24-25) observamos que a través de Jesús obtenemos ese perdón inmerecido, ya que nosotros no podíamos pagar esa deuda.

Ahora bien, requiere Dios algo de parte del hombre (Hechos 2:38). Hace falta arrepentimiento. El arrepentimiento no es un simple gesto de decir “perdón”, “lo siento” o “me arrepiento”, es un cambio de mente, un cambio de dirección, donde se deja de andar en esa vida pecaminosa. También hay que confesar nuestra fe en Jesús como el Hijo de Dios (Hechos 8:36,37). Leer el resto de esta entrada »

Etiquetas: , ,